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El 17 de febrero de 1991, con la develación de la estatua del filósofo, se inauguró la “Plaza Giordano Bruno” ubicada en las calles de Londres y Roma, Col. Juárez, en México, D.F.
El Comité logró esta obra con el apoyo del Departamento del Distrito Federal, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Embajada de Italia en México, el Instituto Italiano de Cultura y Nueva Acrópolis, A.C.
Desde entonces, el Comité propaga la obra de Bruno, a través de conferencias, mesas redondas, artículos periodísticos, trabajos de investigación, en diferentes foros y universidades en toda la República.
Ha logrado integrar en sus actividades de difusión a los más destacados investigadores del pensamiento Bruniano, conjugando la visión filosófica, científica e histórica; sintetizando la fuerte influencia de la obra de Bruno en el pensamiento del Siglo XXI.
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La visión de Bruno sobre la realidad la desarrolla a través del total de su obra escrita, misma que se presenta en la mayoría de los casos en forma de diálogos, como lo hace la tradición Neoplatónica; unos están escritos en latín y otros en italiano. |
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Lo que hoy en día es una concepción más o menos generalizada del universo (que se traduce ampliamente incluso en una serie de auténticos prejuicios, en la medida que con frecuencia aceptamos sus tesis. |
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Giordano Bruno fue precursor de la ciencia del tercer milenio. Su esfuerzo y sacrificio basado en una convicción inquebrantable y una búsqueda de la verdad, nos permitió ampliar nuestra visión de la naturaleza. Su voz, al lado de la de Copérnico y Galileo, hizo posible que en nuestro tiempo sea habitual pensar en el Sol como el centro de nuestro sistema planetario |
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En Nola, a comienzos del año, nace Filippo Bruno, que adoptara el nombre de Giordano cuando vista el hábito de los dominicos en junio de 1565.
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“Y dispongámonos de tal manera al sol que está a punto de salir, que nos descubra tan inmundos como estamos. Debemos limpiarnos y hermosearnos; no solamente nosotros, sino también nuestras estancias y nuestros techos han de estar pulidos y claros; debemos purificarnos interior y exteriormente”.
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